Ahorrar energía con nuestro horno eléctrico

En este post queremos dar unos pequeños consejos y trucos que nos van hacer ahorrar energía y dinero mientras cocinamos con nuestros hornos. En la actualidad la mayoría de hornos que se instalan en las cocinas son hornos eléctricos eficientes, son más limpios y seguros que los de gas y con unas pequeñas pautas no será tan elevado su consumo energético.

Si pensamos renovar nuestro horno, tenemos que comprar un horno eléctrico clase A o superior. Estos hornos van a ser más eficiente que un horno tradicional clase G por ejemplo. Además existen en el mercado hornos aún más eficientes que presentan función eco y nos van a gastar un 10% menos de energía que un horno eléctrico clase A.

Durante la cocción de los alimentos tenemos que aplicar una serie de medidas muy fáciles para ahorrar energía: 1) Si tenemos que precalentar el horno, hacerlo a la misma temperatura que luego vamos a cocinar los alimentos. 2) Hay una mala costumbre de abrir la puerta del horno durante la cocción, esto no debe hacerse, porque baja la temperatura del horno aproximadamente unos 25 ºC, con el consiguiente gasto de energía, para volver a recuperar la temperatura. 3) Aprovechar el calor residual del horno, por ejemplo durante los últimos 10 minutos de cocción, podemos apagar el horno y aprovechar el calor que allí se genera.

Viste lo fácil que es conseguir ahorrar energía con nuestro horno. Y aún podemos ahorrar más energía si por ejemplo usamos  para la cocción de alimentos, recipientes de vidrio, estos aprovechan mejor el calor y podremos bajar la temperatura del horno. Una práctica que también podemos emplear es la de hornear varios platos a la vez. Por último en ocasiones el alimento que queremos cocinar podemos hacerlo en el microondas y ahorraremos entre un 60% y 70% de energía.

Es muy fácil ahorrar energía con nuestros electrodomésticos eficientes y llevando a cabo una serie de medidas tan fáciles como las que te hemos descrito aún más energía y por consiguiente más dinero podemos ahorrar.

Horno Teka

Secadoras eficientes

Si hay un electrodoméstico que en el aspecto de la eficiencia que ha evolucionado en los últimos años, ese ha sido el de las secadoras. Hasta hace un par de años no existían secadoras eficientes energéticamente. En la actualidad son ya muchas las marcas que ofrecen secadoras de clase energética A o superior y a un precio muy asequible.

Estas secadoras eficientes contribuyen a la protección del medio ambiente, a la vez que produce un ahorro en nuestra factura de la luz. Si tienes una vieja secadora de la clase G por ejemplo, comparada con una secadora de clase A, te consumirá la mitad.

Es por ello por lo que si piensas en comprar una secadora, esta sea una secadora de clase energética A o superior. Porque aunque la inversión inicial sea más elevada, esta se recupera en poco espacio de tiempo. El bajo consumo energético, se va a traducir en un ahorro monetario de tu factura de la luz.

Este ahorro energético ha sido fruto de la investigación de los principales fabricantes del sector. Y se ha conseguido generarando calor a través de una bomba de calor, sustituyendo a la resistencia eléctrica que utilizaban antes las secadoras. Así con cada Kw consumido la secadora genera 2-4 kWh térmicos, frente a las secadoras convencionales que por cada kWh consumido, generaba un kWh térmico. Sólo un aspecto desfavorable presentan estas secadoras y es que aumenta ligeramente el tiempo necesario para secar la ropa.

Podemos decir que el precio no es un aspecto desfavorable, porque hoy en día hay secadoras con bomba de calor muy económica, como por ejemplo este modelo de secadora con bomba de calor Zanussi ZDH7333PZ

Secadora con bomba de calor ZDH7332PZ

Encimeras de inducción eficientes

 

encimerainduccionSiguiendo nuestra línea de ahorro energético queremos destacar otro electrodoméstico que nos va a contribuir a ahorrar en nuestra factura de la luz. Se trata de las encimeras de inducción.

Las encimeras de inducción son más rápidas y limpias que las encimeras vitrocerámicas tradicionales. Las encimeras de inducción no generan calor por sí misma, sólo generan calor a entrar en contacto con otra superficie. Al entrar en contacto con otra superficie, genera un campo electromagnético que es lo que va a generar la calor. Así el calor se va aprovechar plenamente.

Las encimeras de inducción son más limpias que las encimeras vitrocerámicas tradicionales, ya que que si se nos derrama liquido, este no quedara pegado en la superficie de nuestra encimera, ya que estas por sí misma como hemos dicho no generan calor y la superficie no esta caliente.

Tenemos que saber aprovechar el calor residual de nuestras encimeras de inducción. Esta calor es la que genera por sí misma nuestra encimera, una vez apagada. Es muy importante saber aprovechar esta calor, porque va contribuir en nuestro ahorro energético.

Y el precio de estas encimeras de inducción, no es un hándicap. Hoy en día podemos encontrar en el mercado, muchas encimeras de inducción a un precio muy competitivo. Quizás el único inconveniente que podamos citar de estas encimeras es que necesitamos de menaje apto para encimeras de inducción.

En definitiva estamos hablando de encimeras eficientes, rápidas, limpias y económicas. Vamos a contribuir al ahorro energético y al ahorro en nuestro factura de la luz. Por lo que recomendamos que si están pensando en comprar una encimera o sustituir una vieja encimera, compren una encimera de inducción.

 

Ahorremos energía con nuestro lavavajillas

Un cuarto de los hogares españoles tienen lavavajillas en sus hogares. Se trata de uno de los electrodomésticos que más energía consumen, la mayor parte de su consumo es empleado en el calentamiento del agua.

Unos pequeños consejos nos pueden permitir ahorrar mucha energía. Entre ellos destacamos: comprarnos un lavavajillas eficiente, respetuoso con el medio ambiente de clasificación energética A+ o superior.

Evitar el uso de lavavajillas siempre que no este completo. Igualmente debemos poner el lavavajillas con sobrecarga ya que no nos saldrán limpios los platos y los vasos. Eso nos llevara a tener que poner el lavavajillas en dos ocasiones o tener que lavar a mano.

Limpiar los residuos de los platos antes de introducirlo en el lavavajillas; usar programas adecuados al grado de suciedad de los platos y vasos que introduzcamos; dejar secar al aire los platos y vasos; y tener los depósitos de sal y abrillantador en sus dosis recomendadas nos harán ahorrar energía.

Como hemos visto todos estos pequeños gestos nos pueden hacer ahorrar energía y el consiguiente ahorro monetario y respeto medioambiental.

lavavajillas

Ahorrar energía con nuestra lavadora

Cuando nos disponemos a cambiar nuestra vieja lavadora, compraremos una nueva eficiente y respetuosa con el medio ambiente. Lo primero que nos fijaremos es en la etiqueta de clasificación energética. La máxima clasificación energética es A+++ Si aún queremos ser más eficientes nos fijaremos que nuestra nueva lavadora tenga sonda de agua, esta nos medira la suciedad del agua ajustando su consumo y el gasto energético a sólo el necesario.

También podemos poner en prácticas pequeñas medidas que contribuiran a que ahorremos energía:

  • Utilizar programas cortos o económicos de nuestras lavadoras. Por regla general las prendas que lavamos no estan excesivamente sucias. Estos programas nos ahorraran consumo eléctrico y gasto de agua.
  • No calentar el agua. Si las prendas no estan excesivamente sucias, podemos lavar perfectamente en agua fría o bajas temperaturas, 20 ºC. El 80% de la energía que consume una lavadora la consume en calentar el agua.
  • Limpiar el filtro regularmente también contribuira a un mejor funcionamiento de la lavadora.

Cuidar nuestro medio ambiente es muy fácil con medidas tan simples como las que acabamos de enumerar.

lavadoras

Frigoríficos eficientes

Un 16,8% del total del consumo energético que se produce en nuestro país se produce en el hogar. Es por ello sumamente importante que vayamos teniendo consciencia medioambiental, porque nuestra aportación es muchos más importante de lo que podamos pensar.

Es por ello sumamente importante que cuando vayamos a renovar nuestro viejo electodoméstico lo hagamos por otro de menor eficiencia energética. Un 12% del consumo de energía de nuestro hogar es generado por los electrodomésticos, por lo que piensas la cantidad de CO2 que podemos dejar de emitir a la atsmoféra si en todos los hogares tuvieramos frigoríficos, lavadoras o lavavajillas eficientes. Por supuesto también el ahorro monetario que ello nos generaría.

Dentro de estos electrodomésticos del hogar el que nos va a gastar mayor energía es sin duda el frigorífico porque aunque no tenga una gran potencia, si que funciona las veinticuatro horas del día.  Es por ello fundamental comprar frigoríficos de clase energética A+, A++ o A+++. Y que este sea adecuado por tamaño y prestaciones a nuestras necesidades. Que este siempre mantenga una temperatura constanta 5ºC en refrigeración y -18ºC en congelador. El hecho de que compremos frigoríficos No-Frost también repercutira positivamente en un ahorro de energía, ya que la escarcha y el hielo dificultan el enfriamiento.

Despues la localización del aparato también va a repercutir directamente en un mayor o menor consumo de enrgía. Es interesante que se ubique en un lugar espacioso dónde puede circular el aire caliente y que este alejado de focos de calor.

Todos estos pequeños gestos, que apenas se tienen en cuentan en el devenir diario, va a repercutir positivamente en nuestro Medio Ambiente y en nuestros ahorros.

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Ventajas electrodomésticos eficientes

¿Qué ventaja nos aporta comprar un electrodoméstico eficiente? Hemos visto ya en este blog, el menor impacto medioambiental que se produce si compramos un electrodoméstico eficiente. Estas ventajas son debidas como hemos visto al menor consumo de agua y energía.

Esas ventajas no sólo van a repercutir sólo sobre el medio ambiente. Es evidente que eso lo va a notar también el consumidor en el día a día y repercutirá directamente en el bolsillo del usuario, que verá como paga menos por sus facturas de luz y agua. Cuando compramos un electrodoméstico eficiente, este suele tener un precio más elevado que otro que sea menos eficiente. El consumidor entra en un dilema y se pregunta: ¿Me es rentable pagar más por un electrodoméstico que sea más eficiente?

Evidentemente la respuesta es Sí. Esta diferencia de precio se va amortizar a lo largo de la vida útil del aparato. Además estos aparatos al consumir menos recursos se caracterizan por un mayor ciclo de vida. Así en el caso de comparar un electrodoméstico clase A con respecto a otro de clase C, este lo va amortizar a partir del quinto año de vida del producto.

Concluimos diciendo que comprar electrodomésticos eficientes va a tener un doble efecto: menor impacto medioambiental y un ahorro monetario para el consumidor final.

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